La Proporción Áurea y Fibonacci

La Media o Proporción Áurea es una proporción matemática presente en toda la naturaleza. Divide una línea en dos segmentos desiguales, de modo que la relación de la línea entera con el segmento más largo es igual a la proporción del segmento largo con el segmento corto. Si se da un valor de 1 a la línea entera, la Proporción Áurea es 0,61803.
Desde tiempos inmemoriales esta proporción se consideró la máxima expresión de la perfección, armonía y a veces incluso de la divinidad. Desde el arte a la arquitectura o a la música, se reconoce la existencia de la Proporción Áurea. Algunos ejemplos de ella son Notre Dame de París, la gran pirámide de Egipto o incluso las piezas musicales de Mozart. Pero también está presente en la naturaleza. Nuestro cuerpo o rostro, los latidos de nuestro corazón o nuestra escritura reproducen esta proporción hasta el nivel celular. La Proporción Áurea se encuentra en el ombligo de todo ser vivo, independientemente de lo alto o bajo que sea. Incluso los ciclos bursátiles y el alfabeto hebreo reflejan la Proporción Áurea.
Fibonacci
Los famosos números de Fibonacci forman el principio inicial de la Proporción Áurea. Esta sucesión está formada por números que son la suma constante de los dos anteriores, lo que da la siguiente serie infinita: 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55… etc. La proporción entre todos los números siguientes es aproximadamente la Proporción Áurea. Y ésta aparece con regularidad en las formas geométricas del universo, por ejemplo en las hojas de los árboles y plantas, en la distribución de las semillas del girasol y en la espiral del caparazón del nautilo.